tienes algun final alternativo, historia o algo desde el punto de vista de algun personaje de twilight?
o simplemente algun relato,seceso,etc?

EXPRESATE AQUI!

esta discusion ya la habia empezado,pero por lo rasistas que son los de twiligth saga,desaparecio...

espero que les sirva d elgo mi discusion

Tags: historias

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esta es una historia que yo escribi, no es lo mejor del mundo,pero espero que les guste y comenten sobre ella!



¿Fantasía o realidad?


Era una noche obscura, no había señal de alumbrado por ninguna parte. EL silencio era sepulcral, algo extraño ya que ni siquiera se escuchaba el sonido de ningún animal si el sonido de las hojas al pasar el gélido viento. Era la ciudad de Michoacán en México.
Helena despertó desconcertada, casi mareada, solo recordaba una discusión con su novio, después, nada mas. Helena una chica de 16 años de edad, normal como cualquier otra chica, pero con características únicas, intelectual, entregada en lo que le gustaba y algo distante. Tenía un gran mundo interior que no todos notaban a la primera. A pesar de ser alguien bonita, con suerte y con ningún problema un tanto grave, deseaba con toda el alma volver a ver a su mejor amiga Eija, hacia más de un ano que no la veía, mantenía conversaciones con ella por teléfono y MSN, pero no era lo mismo, también era algo torpe, bueno más bien muy torpe, por dondequiera que iba era un torbellino andante, sus amigos mantenían distancia aveses, pero eso era lo de menos.
Se levanto de entre las hojas secas en ese tenebroso bosque, aun consternada, con un ligero dolor de cabeza, trato de averiguar hacia cual dirección se encontraba su casa, la verdad estaba muy perdida. De entre las penumbras de bosque con una voz tenebrosa parecida a la de un monstro o criatura aterradora, escucho su nombre;
-Helenaaaaaaaaaaaaa-
Helena se estremeció y se echo a correr como si un criminal en serie la estuviera persiguiendo, jamás había corrido de esa forma, por la velocidad que llevaba cayó bruscamente al suelo, se había tropezado con algo que parecía ser una manija oxidada. En ese momento quiso tener una varita mágica para regresar a su casa. Se percato con lo que se había tropezado, parecía una puerta con su mano la despejo de todas esas hojas secas; en efecto, era una puerta, que hacia algo así en el bosque?. La puerta tenia un aspecto viejo, la madera parecía podrida y consumida por termitas, al fin la curiosidad la venció, cuidadosamente abrió la puerta, de pronto, una luz intensa la segó por un instante y escaleras salieron de la nada debajo de ella
-debe ser un sueno, qué más da si entro?
La joven bajo por las escaleras de aspecto medieval cuando llego al fin a algo que parecía ser una cabaña muy acogedora, volteo hacia todos lados, cuando dio la media vuelta y se encontró con una mujer de belleza inhumana y devastadora, su cuerpo parecía estar tallado cuidadosamente en piedra, era de tez blanca, casi translucida, un cabello negro tan intenso como la obscuridad de esa noche, y ojos como el más azul de los mares. Vestía un vestido rojo que resaltaba su figura, la adolescente no podía dejar de verla de pies a cabeza.
-Bienvenida-dijo la mujer con un tono misterioso, continuo;
-mi nombre es Carol, te estaba esperando-
-quien es usted?-pregunto Helena asustada.
- es complicado
-entenderé-
-no, no lo harás, te traje aquí para mostrarte algo-
-espera, tú me trajiste aquí?-
-¿así es, he estado enviando personas a vigilarte, y sé que no eres feliz, recuerdas que deseaste en el bosque contar con una varita mágica?
-De acuerdo, esto a sido fuera de control, no sé como supo eso, pero en verdad me asusta, me largo de aquí- afirmo la joven.
-Helena, confía en mí, si? Quiero ayudarte, puedo hacer ese deseo realidad
-¿enserio?- en ese momento Helena se olvido del miedo y empezó a escuchar con cuidado.
-Al decirme que así lo quieres, puedo darte eso y mas, podrías olvidarte de tus problemas, ser rica, famosa, lo que tu desees!- exclamo Carol haciendo ademanes de grandeza.
-Demasiado hermoso para ser verdad- desconfió Helena de inmediato, imaginándose que podría pedir a cambio la mujer, su alma?, ¿su sangre?, ¿Su vida? quien sabe, nadie iba por ahí ofreciendo felicidad como si fuera un elixir de vida eterna a una multitud de gente dispuesta a pagar lo que fuera.
-Bien, correcto Helena, todo tiene su precio, lo que yo pido es tu posesión mas preciada
-¿Qué? Lo que más aprecio?
-¿Prefieres que me adueñe de tu alma?
-No, susurro Helena tratando de pensar que eso había sido una broma.
-Piénsalo, te doy dos días para pensarlo, regresa a este mismo lugar si aceptas la propuesta, hasta entonces Helena-finalizo Carol con una sonrisa macabra.

La alarma sonó despertando a la chica, se sentó con una cara de interrogación tratando de convencerse de que todo había sido un sueño, pero por otro lado, ¿Qué tal si era cierto?. Tener una varia mágica era todo lo que podía desear, la solución a sus problemas, la visión de una vida color de rosa, perfección por todos lados, nada podía ser peor.
Era sábado, paso todo el día haciendo tareas y quehaceres, espero pacientemente la noche, a las 12:00 salió sigilosamente por la ventana, mirando por todos lados, asegurándose de que nadie se diera cuenta de su escape. A diferencia de esa noche los postes de luz si funcionaban y se escuchaban fuertes risas y gritos de adolescentes en una casa no muy lejos, típica fiesta que hace un puberto al estar sus padres ausentes.
Metió la mano en dentro del bolsillo del pantalón para asegurarse de que el reloj tan especial que le había regalado Eija siguiera ahí.
Era su posesión más preciada, le dolía en el alma perderlo pero suponía que verla de nuevo, pasar la tarde con ella, recordar todas esas anécdotas juntas, ir al centro comercial de compras desaparecería la tristeza en parte, la melancolía se la comía viva.
Cuando llego al bosque, dio pasos lento y largos, la melancolía y la tristeza peleaban entre si para ver que sensación predominaba en Helena.
Unos pasos mas tarde se escucho…
-haaaaaaaaaaaa- grito Helena adentrándose en esa cabaña de aspecto acogedor.
-hola Helena-saludo Carol sentada cómodamente en un sillón rustico con la pierna cruzada, vestía otro seductor vestido, esta ves negro haciendo resaltar su piel tan blanca como la nieve
-espero que hayas aceptado mi propuesta-
-pues si- se resigno Helena. –aquí tengo mi posesión, mas preciada diciendo al tiempo que sacaba el reloj de gran valor sentimental.
-perfecto-
Carol tomo delicadamente el reloj, lo observo detenidamente como cuando un joyero averigua que tan valiosa es la joya, se limito a volver a decir –perfecto-
-Lo prometido es deuda-dijo Carol mientras caminaba hacia una repisa, saco una pequeña cajita de terciopelo y se lo entrego a Helena.
-esto me parece mucho más sutil que una varita mágica no crees?, es un brazalete mágico, dijo mientras se lo ponía en la mulleca a la chica, cada vez que quieras algo solo tienes que tomar este dije en forma de media luna de acuerdo?
-sí, está bien Carol-
-solo una advertencia, nada tiene vuelta atrás, así que ten cuidado con lo que deseas- advirtió Carol con una sonrisa diabólica nuevamente.
Helena trago saliva, ahora las cosas ya no se veían tan bien
Carol chasqueo los dedos para hacer que la adolescente volviera a su cuarto.
Esta ves Helena ya no se asusto, solo la aterraba la advertencia de Carol, que tal si deseaba que alguien muriera atacada por un tigre o algo así? o que tal si comete uno de sus comunes vergüenzas y pide que la trague la tierra? –No, no puede pasar nada si-tranquila- dijo mirando su nuevo brazalete.
-muy bien, ahora que pediré primero?
Dirigió la mirada hacia una revista que estaba en su escritorio seventeen, la clase de revista donde aparecen modelos y estrellas que hacen que una buena parte de su autoestima desaparezca.
-seria genial ser como ellas, tengo que describir perfectamente la clase de chica que quiero ser, mmm, quiero ser mas alta, tener un buen cuerpo, rubia!...no, rubia no, mejor pelirroja y que todos me recuerden así –
Así que tomo el dije y en 1, 2 por 3 ya era como había sonado,
-ah, y que todos me recuerden así, ahora tener una inteligencia sorprendente, ¿Quién dice que no se puede ser bella e inteligente a la ves?
También debo pensar en los demás-
Y empezó a desear un montón de cosas
-que mi mama tenga un mejor trabaja y un buen sueldo, que mi amiga Eija esté aquí y la transformación de su casa ordinaria a la de sus sueños, pisina, cuarto de juegos, casi tan bueno como un pent-house.
Volvió a tomar el dije y las cosas aparecieron, excepto Eija y el nuevo trabajo de su madre.-supongo que puedo esperar-
Se miro en el espejo por un buen rato, era casi tan hermosa como Carol.
Se sentó en su cama, tratándose de darse cuenta que tenia todo lo que había sonado, pero, ¿Cómo? ¿Por qué precisamente a mí? ¿Qué hará Carol con el reloj? Eso era lo más alucinante y extraño que le había pasado y seguramente lo que le podía pasar. Salió de su trance lleno de preguntas cuando su madre Rosa empezó a gritar de alegría al punto de quedarse afónica
-Hely, hija, ven aquí!
- ¿Qué pasa mama?-.
-No sabes! Me acaban de hablar de una empresa, me ofrecieron trabajo y con un salaria mucho mas alto! ¡no lo puedo creer!
La chica se sentía tan feliz, la alegría le llenaba el corazón. Helena subió las escaleras y subió a su cuarto, sonrio de oreja a oreja y de dejo caer en su cama, la perfeccion existía para ella.
Al dia siguiente se levanto tan rápido como un bombero a media noche para combatir el fuego. Admiro nuevamente su belleza y tomo el autobús a la preparatoria.
Se sorprendió de todos los chicos que la saludaban, las chicas en creídas y fresas que ni siquiera sabían de su existencia se levantaron y la saludaron, aun podía ver esa falsa expresión de alegría en sus caras, pero ella también las saludo pensando-hipócritas-
De pronto a lo lejos, seria verdad?- Eija!!!-, las dos mejores amigas corrieron y se abrazaron durante un tiempo que pareció una eternidad, las dos se secaban las lagrimas constantemente.
-Helena, es increíble, no encontré a nadie que se pareciera ni un poco a ti, no tienes idea de cuanto te extrane!
-ni tu de cuanto te extrañe, caí en una profunda depresión cuando te fuiste, creí que jamás te volvería a ver! , Pero cuéntame, como es que estas aquí?
- a mi padre lo trasladaron, pero eso es lo de menos, que tal tu?
La impertinente campana sonó en ese momento. -¿Por qué? Su primera clase era algebra (materia que odiaba) -si, ni que lo digas, nos vemos en el receso-
Entro al salón de clases, tomo asiento y trato de poner atención ¡entendía perfectamente lo que decía el maestro! Pero lo que más le llamo la atención es que más de un chico la miraba, incluso el idiota de su novio José, últimamente las cosas con el no iban nada bien y la última vez que hablo con él fue esa vez en el bosque. Eran novios desde hace un mes, de hecho era su primer novio.
Así pasaron todas las clases, hasta la hora de salida, mala suerte, no vio a su amiga Eija por ninguna parte. Por suerte pasaron toda la tarde juntas en el centro comercial.
Eija era una chica de estatura baja, blanca, cabello negro lacio como tabla, de un carácter muy amigable, amiga incondicional, siempre hablaba cosas positivas, pero con una imagen muy rocker. Helena volvió a si al anochecer, no tuvo que despertar a su madre ya que ya se había dormido, antes de lo usual, ya que ni siquiera se había preocupado por cerrar la puerta. Fue una tarde genial, mejor de lo que esperaba, termino exhausta después de visitar tantas tiendas y recorrer el centro comercial.
Se puso su pijama favorita y se dejo caer en su cama, al estirar su bazo y ver su brazalete, recordó a Carol.
-deseo que tú Carol, seas feliz-
No sabía nada acerca de esa mujer, solo que era muy hermosa, así que no perdía nada con desear su felicidad. Al instante, cayó en un profundo sueño.
-hola helena-
-hola Carol-
-te traje aquí de nuevo porque quería darte las gracias, no sé cómo pagarte- dijo lamentándose
-¿Qué, de que estás hablando? No tienes que agradecerme ni pagarme con nada- Carol suspiro lentamente.
-Helena, yo soy un fantasma-
-Ehh? Con eso a helena le quiso dar un infarto.
-Si, antes de que digas algo escucha como pasó todo. Hace un ano fallecí en un accidente automovilístico, a los 22 años de edad. Trabajaba en una tienda de ropa, llevaba una vida normal. Un viernes Salí con mis amigas a un antro, fingía felicidad ya que debido a mi belleza nadie tomaba en cuenta mis sentimientos, yo era solo apariencias y superficialidad. Decidí irme temprano, subí a mi coche, por fortuna no había ingerido alcohol y veía claramente. Encendí mi coche y me dirigía a mi apartamento llorando. Todo paso muy rápido, un tráiler a lo lejos venía en sentido contrario, se dirigía directo hacia mí. Supe que todo estaba perdido, solo recuerdo un gran estruendo. De pronto me encontraba en el aire, y me horroriza al ver mi cuerpo inerte y desangrado, con paramédicos a mí alrededor tratando de salvarme la vida. El conductor del tráiler estaba tan asustado como yo. Ambulancias y patrullas había por doquier. Estaba muerta, era un alma perdida, no puedo describir mi dolor Helena, fue peor que todas las torturas j
Juntas. Esa noche vague por las calles sin objetivo alguno, tratando de comprender porque me había pasado esto, y así pasaron los meses, con el tiempo aprendí a manipular objetos y a utilizar energía de seres vivos, quise volar por la ciudad y luego por sobre el bosque te vi a ti, y en ti vi una tristeza enorme que se apoderaba de ti, así que por primera vez, tuve un objetivo, su no podía ser feliz yo, podía hacerte feliz a ti. Te pedí tu posesión mas preciada para poder seguirme manifestando, ese reloj posee una gran fuerza. Me alegraba tanto saber que eres feliz, ese brazalete fue mío, por alguna razón siguió conmigo.
Mi poder creció mucho al punto de poder darte todo lo que querías, pero hoy, que has deseado tu mi felicidad me has liberado de esta gran condena, has liberado mi alma Helena, lamento tanto no poder seguir con esto, lo menos que podía hacer que puedas quedarte con todo eso, pero no puedo, espero que me perdones-.
-no tengo nada que perdonarte, gracias a ti he podido vivir un sueno, esto ha sigo lo mejor que me ha pasado- aseguro Helena sonriendo.

- enserio? Carol se levanto de ese sillón rustico a abrazo a helena fuertemente.
-ahora tengo que despedirme- dijo Carol con una lagrima rodando por su mejilla. –siempre estaré contigo-
-adiós Carol, siempre te recordare…-
Carol se fue dando pasos lentos y desapareció.
Helena despertó al día siguiente, se miro en el espejo, ya no era la chica bella, solo era otra vez ella, la casa espectacular volvió a ser humilde y sencilla, su madre volvió a su trabajo habitual. En la escuela volvió a ser torpe y no popular y lo peor era que Eija no estaba, siguió sin entender la clase de algebra como siempre. Todo regreso a la normalidad, lo único que conservaba era ese lindo brazalete, un detalle de Carol haberla dejado quedarse con él.
La noche cayó rápidamente, y la luna estaba espectacular, así que Helena decidió ir al patio para vislumbrarla mejor. Nunca la había visto tan cerca, bajo la mirada para ver el brazalete que fue objeto productor de felicidad alguna vez, su varita mágica. Subió la vista, y en la preciosa luna observo el hermoso rostro de Carol, sonriendo, sonriéndole a ella.

Esa fue la última vez que volvió a saber de Carol en su vida.

guau me encanto tu historia, Marlene!!!! tienes que inscribirte a nuestro juego de rol seguro que te gustara y lo haras muy bien ;)
no sabes lo emocionada que estoy Ivette!!!!!!!!


si me vieras estuviera dando brincos...haha,(no es una broma)

wiiiiiiiiiiiii


muchas grasias
ORALE MUY BUENA, ALLA EN EL OTRO ESPACIO DONDE ESTA EL JUEGO DE ROL TENEMOS UN FORO QUE SE LLAMA FAN FIC, POR SI QUIERES COMPARTIR ALGUNA OTRA HISTORIA

Marlene,bloody vampire said:
no sabes lo emocionada que estoy Ivette!!!!!!!!


si me vieras estuviera dando brincos...haha,(no es una broma)

wiiiiiiiiiiiii


muchas grasias
si,soy miembro, pero como casi todo es en ingles,aun no lo domino,pero si he leido historias muy buenas


GRAZIAZ POR TU COMENT MARIUS!
creo que se refiere al foro que tenemos en el sitio donde esta el juego de rol, Marlene ;)

Marlene,bloody vampire said:
si,soy miembro, pero como casi todo es en ingles,aun no lo domino,pero si he leido historias muy buenas


GRAZIAZ POR TU COMENT MARIUS!
este es el foro que decia marius o lestat, y es en español

http://msltclub.ning.com/forum/topics/fan-fic-en-espanol


Marlene,bloody vampire said:
si,soy miembro, pero como casi todo es en ingles,aun no lo domino,pero si he leido historias muy buenas


GRAZIAZ POR TU COMENT MARIUS!
Sangrando amor
By: Marlene Bloody Vampire

Sé que todo va a ir bien, esa fue la última línea que escribí en mi diario, se que es algo infantil a mis 15 años, pero tenía que encontrar una forma de desahogarme, terminaría sufriendo de depresión o algo peor, o caería en la tentación de poder hacerme daño con cualquier cosa que atentara contra mi saludcomo ahogarme con la pistola de agua que guardo>>sonreí por primera vez en el día ante esa idea, o algo que ya había temido, ahogarme en mi propio charco del lagrimas. Pero nunca había tenido el valor suficiente para hacer tales actos, tenia una remota esperanza de que mi vida se pudiera arreglar, al menos un poco.
Me distraje se mis pensamientos cuando mi tía grito mi nombre. –Alex!!!- Alejandra, refunfuñe para mis adentros, de esa forma me llamaba mi madre, recordar ese accidente era como si me hubieran mandado al vacio, uno donde el dolor jamás desaparecerá, al contrario, crecia de manera inmoderada, esa maldita explosión en la fabrica había acabado con la vida mas preciada para mi, durante el ultimo año de ese trágico suceso mi dolor no había disminuido ni una milésima, pensé en qualquier manera de suicidio pero no le podía hacer eso a ella ni a mi tia Estela, ella no podía lidiar con 2 muertes a la vez, yo era como la hija que nunca tuvo, la infrtilidad era tu mayor desgracia y yo era algo parecido a una esperanza de seguir con su vida.
-Estabas llorando de nuevo cierto?- pregunto con suspicacia. Iba a negarlo,pero un par de lagrimas rodo por mis mejillas hasta que una de ellas cayo sobre mi mano. –Si- fue todo lo que pude decir. -- ----Debes de superarlo cariño, esto te va a llevar derechito a la depresión, Lizbeth estaría muy triste si te viera asi-. Parece que la depresión se adelanto y esta floreciendo en mi, pensé entre mi. –vamos, apurate- me dijo con dulzura mientras me mostraba el desayuno que me había preparado. Lo comi rápidamente y me apresure a la escuela. De no ser por mis amigos ya no tendría motivo se seguir yendo a la escuela; Ernesto, Abraham, Aby y Viridiana, estaría enormemente agradecida con esas personas, solo les faltaba las alas y a areola para hacerse pasar por ángeles de rescate, estuvieron conmigo todo el tiempo, de no ser Ernesto no habría recordado lo que es la risa y lo bien que me sentía al sonreir, Abraham y Aby me sirvieron de apoyo, especialmente sus brazos, que acababan empapados de mis lagrimas y Viri se quedaba conmigo haciendo cualquier cosa que me distrajera, incluso limpiábamos de vez en cuando.

-hola- salude con una sonrisa en mi rostro de lo mas convicente. Ellos me devolvieron el saludo.
Al salir de clases platicamos un rato y me despedi acordando conectarme en la tarde.
Después de comer y hacer algunas tareas y fui directo a mi laptop, no quería quedar como una mentirosa.

-maldicion- otro dia mas, dije lamentándome. Habia quedado de verme con mis amigos en el cine, supongo que ese plan me hacia feliz. La película para mi sorpresa, estuvo genial, pero no me sentía de animos y me fui antes de tiempo. Al ir caminando por sin un rumbo fijo pase por una tienda de discos y decidi entrar, como siempre fui a directo al genero rock, mire el de my chemical romance y estuve a punto de ir a comprarlo cuando… vi a un chico mas o menos de mi edad, cabello castaño sobre la frente, tez blanca, vestido al estilo rock glam, casi todo de negro a excepción de su gorra roja, era guapo, pero su aspecto no parecía tan bien como su atuendo, se veía triste, cansado con una ojeras muy pronunciadas y obscuras, me preguntaba si yo también daba ese aspecto omitiendo el buen gusto para vestir y que además yo no soy bonita. Deje de mirarlo temiendo que me tachara de psicópata o algo por el estilo y volví directamente a mi disco. –que buen gusto- me dijo el chico misterioso, me quede paralizada tratando de no balbucear o decir alguna tontería. –gracias, es mi banda favorita- admití con franqueza. –que sorpresa!, la mía también, no te encanta su estilo?- -lose, no hay nada mejor- -ni que lo digas, Emma, lo siento ,no me he presentado, me llamo Leonardo, pero para ti Leo- -soy Alejandra pero para ti Alex- debía de haberme vuelto loca ya que me enfurecía que me llamaran así, pero si él lo hacía probablemente me sentiría en las nubes. –lindo nombre, quieres dar una vuelta?, oh, lo siento, debo ser un atrevido y en este momento deberías haberme lanzado gas pimienta a los ojos- Los dos reímos, me sentía rara antes esa sensación ya que Ernesto era el único que había logrado que mis labio se curvaran, Leo tenía una sonrisa tan hermosa, el solo hecho de estar con él me hacía sentir bien de verdad. –Me caes muy bien, eres muy agradable- dijo mientras bajaba la cabeza -tu has alegrado mi día- admití -¿enserio? Si me dieran una moneda por cada vez que he escuchado eso, bien, tendría una moneda- no pude evitar soltar una ruidosa risa, y el parecía divertirse con eso. –espera? porque lo dices? Tienes alguna mala reputación? Pregunte curiosa. –no, bueno si, mejor olvídalo, aveses digo incoherencias, nos podemos ver manana? - claro, no me tomo ni un segundo, debía parecer muy desesperada -genial- esbozo una gran sonrisa-aquí estaré- -adiós- Se alejo corriendo con tanto estilo, lose, ‘’tanto estilo’’;esto no tiene que ser amor. Regrese a mi casa esperanzada por primera vez en mucho tiempo, de tan solo pensar en el me transportaba a un mundo color de rosa, totalmente irreal. –Alex, estas sonriendo?- pregunto mi tía esperanzada.
-Lo estoy?- pregunte desprevenida, seria verdad? Había una pequeña esperanza de volver a ser feliz?. Eso era absurdo, como un chico que había visto por primera vez, un completo extraño, desconocido, hacerme sonreír de la nada? Ni siquiera mis amigos habían logrado eso.
No estoy enamorada>>, me dije una y otra vez, como si eso pudiera cambiar algo.
Desperté sin dolor y tristeza alguna, también era el comienzo del fin de semanaun bonus>>. Espere pacientemente la tarde, aunque no habíamos quedado a una hora exacta de vernos, me fui de una vez, de todos modos, no tenía nada interesante que hacer.
Camine sin mirar ninguna cosa en especial durante una hora hasta que me encontré con su maravillosa presencia.
-Hola-, me saludo con su armoniosa voz de ángel
-Hola-intente que mi sonrisa no fuera tan exagerada.
-A donde quieres ir?-
No respondí inmediatamente, me distrajeron sus oscuras ojeras y esta vez parecía tener un aspecto más cansado que la vez anterior aunque igualmente bien vestido.
-Alex?-pregunto preocupado
-si, pues a cualquier parte
-¿Qué te parece si solo damos un paseo?
-si claro-
Caminamos por un tiempo que pareció eterno, y yo disfrutaba que fuera así. Hablamos sobre la escuela, amigos, cosas así, me conto que para él la escuela era difícil que sus pasatiempos eran practicar Slate y andar en bici, vivía solo con su mama, ya que jamás conoció a su padre, note como en su rostro se formo una expresión que pondría a llorar a cualquiera, sobre como su hermano mayor era su ídolo.
Su afición por el rock y que tal vez llegaría a los planes de formar una banda y una invitación para mi, para que me uniera.
-Debo de estar aburriéndote no?cuantame de ti-
-Emmm, bueno, mi vida no es tan interesante como la tuya aunque tengo una situación parecida
-Así? Quieres contarme?
Le conté todo lo de mi madre, mi dolor, aunque no me sentí triste al estárselo contando a él, algo sobre mi también afición por el rock, el pareció estar sintiéndose como yo, y hacia preguntas que yo contestaba encantada.
Todo iba de maravilla, hasta que vi lo tarde que era
-Rayos, debo irme- me lamente
-Sin problema, me das tu numero? preguntó esperanzado
Se lo di y yo le pedí el suyo también.
De regreso a la casa era como si no hubiera usado mis piernas, era como si hubiera volado o haber estado en una nube mágica, me sentía como aladin en su alfombra mágica.
Enserio que debía estar enamorada porque el hecho de que no fuera lunes me ponia furiosa y ahora incluso me sentía feliz.
-Ay Dios, en que me he metido, me dije a mi misma.
Como siempre mis amigos me esperaban
-Estas sonriendo? Pregunto intrigado Abraham.
¿Cuánto tiempo había pasado sin vida?>>
-¿Yo. No!-intente esconder la sonrisa
-Claro que si-dijo viri en tono de burla
-Estas feliz-¡exclamo Ernesto saltando
-Y nos vas a contar o que Alejandra? Repuso aby
-Esta bien-me resigne suspirando
Les conté todo con detalles, como pidieron ellos y en ningún momento la sonrisa desapareció de mi rostro.
-Y como explicas las ojeras? Pregunto Aby confusa
-no lo se,supongo que no ha dormido bien
Riiiiiiiiiiiiiiiiing, la alarma sonó.
No me pude concentrar y lo peor no era eso, sino que ni siquiera me importaba.
Salí de clases, de nuevo en mi alfombra de Aladin, no sé qué aspecto habría tenido mi mirada, la gente que me vio ha de haber dicho’’ y esta que se fumo’’ a la porra con ellos, nada me iba a arruinar esto. Todo lo que pude hacer era esperar noticias suyas, y cuando sonó mi celular conteste al primer tono
-bueno?-
-Alex, este… me preguntaba si querrías salir conmigo
-Si!-
-Genial, nos vemos enfrente de la tienda de discos, te parece?
-claro, ahí estaré
Me traslade en un tiempo record, estaba tan guapo como siempre pero demacrado. Fuimos al parque donde el hacia skate, yo lo vi dar varias acrobacias y trucos impresionantes, incluso yo aprendí uno que otro. Y así fueron haciéndose frecuentes las salidas, y conforme a ello mi estado de ánimo mejoraba notablemente, tal vez volvía a ser la Alex de antes. El día perfecto, el mejor de mi vida, fue cuando hizo la esperada pregunta, quieres ser mi novia?, ni siquiera lo penséninguna novedad>>si! Si quiero, Leo, al momento sonrió deliberadamente y me sorprendió con un beso, corto, pero muy tierno, en ese momento ya ni recordaba mi nombre, ni en donde vivía, nada! Solo sabía que él era el centro de el universo, el todo, no había nada mas importante, el calentamiento global o que estallara la 3ra guerra mundial me importaba poco, era oficial, volví a ser feliz, feliz era poco, mis pies ya no tocaban la tierra.
Los días pasaban y pasaban, me olvide por completo de lo que significaba ‘’dolor’’, y le daba otro significado a la palabra felicidad. Mis amigos estaban tan felices como yo, incluso volvieron a llamarme Alex, yo encantada, no niego que los descuide poco, pero parecía que ellos no tenían ninguna objeción con eso, de lo contrario tendrían que turnarse nuevamente para servirme de apoyo temiendo que volviera a caer en depresión, mi tía ya no temía dejarme sola, ahora estaba tranquila, tanto que había conseguido un empleo de tiempo completo. Mi cumpleaños lo pase con él, el mejor de todos, su regalo fue más que perfecto, era una foto nuestra tomada en el parque de skate dentro de un portarretrato con detalles punks.
Todo iba más que de maravilla, hasta que un día en que habíamos quedado de vernos, no fue, no me enoje para nada, pero si me hizo muy extraño, el resto del día no me despegue de mi celular, pero no sonó. Al día siguiente nada, estaba empezando a ponerme paranoica, jamás duraba tanto sin saber de el, la angustia me comía viva, no me pude contener y lo llame, nadie contestó. Día tras día la angustia se hacía más grande hasta que se cumplió una semana, al pensar en esto lagrimas cayeron hasta mis manos, después todo mi cuerpo toco el piso. No podía seguir mas con esto, volvería a ser la muerta viviente, lo llame de nuevo. –Bueno? Contesto una voz masculina. –Buenas tardes, se encuentra Leo, pregunte preocupada -De parte?
-Alex
-ah, la novia de Leonardo, yo su su hermano Carlos
-Hola Carlos, me preguntaba cómo está el, hace días que no lo veo
-mira, te voy a decir solo porque sé que de verdad te importa
-¿Qué es lo que pasa?
-el está muy grave en el hospital, será mejor que vayas a verlo, te necesita.
-gracias, dije con hilo de voz
Me dio en nombre del hospital donde estaba y Salí rápidamente de mi casaporque?>> era lo q siempre me repetía, me hubiera gustado más que nada esto hubiera sido una pesadilla. Me di cuenta de que otra vez estaba llorando. Cuando llegue ahí pregunte donde se encontraba el, pero me negaban la entrada, tuve que burlar a la seguridad. Me llene de temor al saber que se encontraba detrás de esa puerta. Fue mucho peor. Ese no era mi Leo, tenía un aspecto tan demacrado, ver todos esos tubos que le atravesaban la piel, sentí como si me hubieran arrancado el corazón y me dejaran sangrando, me quede ahí, viéndolo, cada segundo era una tortura.
-no me importa quedarme aquí toda la noche.
En eso paso por la puerca una señora, joven, de los mismos rasgos que Leo, su madre.
-te agradezco que estés aquí
-no tiene por que agradecerme-dije sin apartar la vista de mi novio
La señora me dedico una sonrisa y abandono la habitación.
Pase lo último que me quedaba viéndolo y tome su mano delicadamente
-te amo-susurre
De pronto un milagro sucedió, sentí sus dedos moverse y sus ojos se empezaron a abrir lentamente.
-Alex?-dijo con voz entrecortada
-si?-pregunto esperanzada
Tengo que decirte algo, por favor no me dejes de querer
((Nunca lo iba a dejar de querer
-sabes porque estoy aquí? su voz fue más que débil
_ocurrió un accidente no?
-si, pero esa no es toda la verdad
-dímelo sin miedo-le asegure
Suspiro. Desde hace tiempo que consumo drogas. Al principio fue solo curiosidad, fui un estúpido al hacerle caso a ese idiota cuando me la ofreció. Hice lo imposible por conseguir dinero. Robe, maltrate incluso herí a muchas personas, entre ellos mis amigos, he de ahí mi fama Alex. Al final me quede solo, totalmente solo, sin poder volver atrás. Días sin dormir me mataban, alucinaciones se acercaba cada vez más a la demencia, día con día me destruían hasta que te conocí, debes de ser una especie de ángel amor, lo eres todo para mi, aunque debo admitirlo, no deje las drogas. Estoy aquí porque me estaba drogando en el parque y se me hizo fácil subirme a una patineta, de pronto todo empezó a dar vueltas y mi pierna fue contra el suelo, solo quería gritar al verme desangrado hasta que ya no me quedaron fuerzas y la obscuridad volvió. Desperté aquí, viendo tu hermoso rostro, la verdad no sé si tengo posibilidades de sobrevivir.
-claro que las tienes! Me exalte-siempre estaré contigo, si tú no estás mi vida no tiene sentido!
-deja de hablar así, me siento aun peor- dijo casi llorando
-lo siento, es solo que es la verdad, llegaste de la nada, fuiste como una luz que me alumbraba en la obscuridad. LO ERES TODO PARA MI.
Sonrió deliberadamente.
-Sin ti no lloraría, simplemente moriría-afirmo el
Nos interrumpió el doctor
-debes irte, lo lamento jovencita
-entiendo-me resigne
Tome su mano y me fui.
La noche fue larga, como si fuera poco mi corazón no solamente sangraba, sino que también en mis pesadillas veía en esa máquina que su pulso dejaba de existir-NO! Grite histéricamente.
Al salir de clases me dirigí al hospital, no me importaba que no fuera hora de visitas. Al entrar a la sala de espera vi a su madre con cara de ansiedad y las manos en la cabeza y su hermano no tenían un aspecto mejor.
-¿Qué pasa?-
Suspiro lentamente,
- Leo esta cada vez peor, perdió mucha sangre y si no encontramos sangre de su tipo…mo-ri-ra. No pudo contener el llanto y me abrazo. ¿Por qué? no dejaba de lamentarse, intentaba consolarla, pero si no podía consolarme a mí, como lo iba a hacer con otras personas? ¿Puedo ayudar?, pero no era la palabra, sino, necesito>> Tienes 16 anos, aunque pudieras no tienes la edad, deberás lo siento corazón-.
-Y si tengo la autorización de un adulto?-
-no lo sé, no tienes que hacerlo
-tengo que hacerlo-
Me fui a un teléfono público y llame a mi tía, suplicándole que viniera al hospital, al fin accedió.
Espere mientras lo nervios me mataban y escuche sus pasos. El doctor salió y empezaron a discutir el tema.
-Estará bien?-pregunto angustiada
Es lo más seguro dijo el doctor.
Mi tía se volvió y me tomo de los hombros -¿estás segura?
-mas que eso
-Ay Alex, veo el dolor en tus ojos, solo por eso firmare la autorización.
-gracias
Ella firmo de mala gana, firmo, y se fue.
-cuidate cariño-.
Rece y rece sin cesar para que Leo tuviera la oportunidad de sobrevivir-que mi sangre sea compatible con la de el- repetía una y otra vez. Me hicieron el examen y así fue, muchísimas gracias Dios, pensé hacia mis adentros.
Entre al laboratorio y trate de no sentir la aguja en mi brazo, antes de que me diera cuenta todo había terminado. Al estar esperando en esas horribles sillas note como todo empezó a dar vueltas y me sentí más débil que nunca y el rostro de mi madre aparecióalgo ha de haber salido mal>>sabia que este era el ultimo adiós, ¿cosa del destino?, quien sabe, no me importaba si sabía que él iba a estar bien. El doctor había anunciado que todo saldría bien, excelentes noticias. Me pare con las pocas fuerzas que me quedaban y abrí la puerta.
Había mejorado bastante, eso me hacia inmensamente feliz, ya no teñí tantos tubos pegados al su piel y sus ojeras desaparecieron.
Me dedico una gran sonrisa.
Me senté junto a él y le tome la mano nuevamente, de pronto me deje caer sobre el lentamente, esperando a que todo terminara, de nuevo tuve la alucinación de mi madre en vez de ver pasar mi vida entera ante mis ojos como se dice, esta vez hablo y me dijo sonriendo
-Estoy orgullosa de ti Alex, has cumplido tu misión en esta vida.
Leo dijo
-Gracias amor, te amo- fue lo último que escuche.

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